El mundo laboral actual se caracteriza por sus profundos déficits de trabajo decente. El trabajo decente es la suma de las aspiraciones de las personas en su vida laboral y abarca todas las dimensiones del trabajo, desde las oportunidades de empleo que proporcionan ingresos justos, las condiciones dignas en el lugar de trabajo y la igualdad de trato hasta la protección social, los derechos laborales y la libertad de expresar las preocupaciones que uno pueda tener. Los principales actores del mercado de trabajo –gobiernos, empleadores y trabajadores– se enfrentan a la ingente tarea de reducir los déficits de trabajo, que se hace aún más compleja por las fuerzas transformadoras del cambio tecnológico, climático y demográfico y por el carácter cambiante de la globalización. A estos retos relacionados con el futuro del trabajo pueden venir a añadirse en muchos países las limitaciones que se derivan actualmente de la desaceleración general del crecimiento económico, el malestar social, la inestabilidad política y el aumento del proteccionismo.
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Organización Internacional del trabajo OIT





